Una noche
Cuentan que la Bella Durmiente
nunca despertó de su sueño.
Leopoldo María Panero. "Érase una vez".-
nunca despertó de su sueño.
Leopoldo María Panero. "Érase una vez".-
Pensaba que estabas enfadada conmigo por alguno de mis frecuentes descuidos y, por orgullo o por la sinrazón esa que me caracteriza, pensé que era mejor dejarte tranquila hasta que se te pasara. Y te dejé tan tranquila que, de buenas a primeras, enmudecí. Conforme pasaban los minutos, solo algunos gestos y muecas que habían sustituido a mis palabras me servían de respuesta a cualquier pregunta o frase tuya.
Ni siquiera sabía si estabas molesta por algo o no o, si en aquel caso, lo seguías estando, pero a las horas yo seguía actuando igual y, seguramente, tú pensarías que me pasaba algo raro, cosas de esas que me pasan a mí y que sólo tú sabías llevar.
Cuando me preguntaste si nos íbamos a la cama, yo contesté que no tenía sueño y que me iba a fumar un cigarro.
Después de nueve cigarros me quedé dormido en el sofá. A las seis o siete de la mañana viniste a despertarme para llevarme a la cama, me tapaste y me dormiste a tu lado, y yo nunca te di las gracias.
Ni siquiera sabía si estabas molesta por algo o no o, si en aquel caso, lo seguías estando, pero a las horas yo seguía actuando igual y, seguramente, tú pensarías que me pasaba algo raro, cosas de esas que me pasan a mí y que sólo tú sabías llevar.
Cuando me preguntaste si nos íbamos a la cama, yo contesté que no tenía sueño y que me iba a fumar un cigarro.
Después de nueve cigarros me quedé dormido en el sofá. A las seis o siete de la mañana viniste a despertarme para llevarme a la cama, me tapaste y me dormiste a tu lado, y yo nunca te di las gracias.
