Volver a la playa
Nos hemos mirado miles de minutos, y olido, y sentido. Una vez nos grabamos en video haciendo play-back de las bandas sonoras de dibujos animados. Pasamos tardes viajando, buscando destinos, haciendo fotos. Hemos planeado conquistar todo, irnos y volver. Nunca hablamos de tener niños. Cocinamos todas las comidas del libro, hasta pusimos varios kilos, ¿verdad? Nos hemos escrito, y pintado, y dibujado. Hemos saltado y corrido.
Te conozco y me conoces. Y por mucho tiempo que pase guardaré esa confianza en el lado izquierdo de mi corazón. Estoy contento, pero no alegre como dijiste, sino orgulloso de haberte conocido, lo confieso. No te recuerdo ni lo haré nunca. Te tengo presente, igual que siempre, porque al igual que me acuerdo de mi nombre, de mis apellidos, de mi edad; también me acuerdo de mi vida, y eso es lo que he hecho contigo: vivir.
Te abrazaré cuando lo necesites y te encontraré si me buscas. No hace falta decir que te quiero porque no sé hacer otra cosa desde el primer día que te besé.
Siento el alivio de no hacerte daño, y cuidaré de que puedas seguir llenando ceniceros de colillas cuando te apetezca.
Te conozco y me conoces. Y por mucho tiempo que pase guardaré esa confianza en el lado izquierdo de mi corazón. Estoy contento, pero no alegre como dijiste, sino orgulloso de haberte conocido, lo confieso. No te recuerdo ni lo haré nunca. Te tengo presente, igual que siempre, porque al igual que me acuerdo de mi nombre, de mis apellidos, de mi edad; también me acuerdo de mi vida, y eso es lo que he hecho contigo: vivir.
Te abrazaré cuando lo necesites y te encontraré si me buscas. No hace falta decir que te quiero porque no sé hacer otra cosa desde el primer día que te besé.
Siento el alivio de no hacerte daño, y cuidaré de que puedas seguir llenando ceniceros de colillas cuando te apetezca.
