sábado, abril 28, 2007

Sonrisa definitiva



He cambiado de blog. Yo he cambiado y por eso me apetecía apoderarme de un nuevo lugar. No es la peor cosa que he hecho. Tampoco la mejor. Pero no soy mala o buena persona por eso. Las cosas no tienen que ver con equidistar de ningún punto. Eso me lo digo muchas veces. Yo nunca me digo muchas cosas. Por eso cometo tantos errores. Tú has sido un error. Lo peor es que lo sabía. Yo me he acostumbrado a errar. El atractivo de equivocarte dura apenas unos segundos, al darte cuenta y sonreir un instante. Pero no trasciende en mi mente más allá que cuando bebo demasiado. De todas formas, me hace gracia. Nadie me había echado antes de su lado. Yo te despojo de mi sitio. Yo controlo tu IP. También controlaba tus mentiras. Venía a ser tu vida toda. Aún así no me arrepiento de que te vaya a ir mal. Tengo un nuevo blog. ¿Sabes por qué sé que es nuevo? Porque sólo entro yo. Es mío. No escribo cosas interesantes. No escribo historias realmente buenas. Igual que aquí. Pero en otro aquí. Te has ido y, de pronto, jamás me había sentido tan acompañado. He vuelto a todo el mundo. Y ya todo ha pasado. Durante dos días te guardé luto. Incluso durante media hora -bueno, no lo recuerdo del todo, quizás veinte minutos- te eché de menos. Ahora podrías dejarme comentarios insultantes, igual que hiciste una vez, en otro sitio. Pero esta vez ni los borro ni los guardo.

miércoles, abril 11, 2007

Mientras

Estoy decorando tu sitio. No sé si acierto en los colores. Estoy decorando tu pared, tu parte de cama, tu lugar en el sofá, tus revistas y libros, también tus discos –los estoy redecorando-. He aprendido algo de tus revistas de hogar.
Mientras, tú trabajas y llegas tarde, nunca almuerzas en casa y siempre llegas cansada como para disimular la cena. Cuando te apetece me pides un sándwich que termina llenando de migas la cama.
Estoy quitándole el polvo a las fotos, y recordando algunos sonidos y olores de antiguos momentos, casi siempre veo detrás de cada imagen, tengo buena memoria.
Mientras, tú estás ausente, perdiéndote entre montañas de papeles y citas que no te hacen feliz. No puedes soñar, algo te lo impide, y sé que te levantas algunas mañanas sin haber dormido siquiera, y empapada en lágrimas.
Estoy cocinando despojos de ayer, con mucha pimienta, cebolla y ajo. Lo digiero todo rápido, mientras veo la tele despacio –que es una nueva forma de tele basura-.
Mientras, tú paras taxis, descuelgas llamadas, fumas, y haces garabatos en los márgenes de las páginas de tu agenda. Te distraes, por segundos, cuando alguien dice alguna palabra impronunciable de esas que todos guardamos.
Yo estoy aquí, mientras tú te dejas llevar, sabiendo que si quieres me encuentras, a menos que te pierdas por completo, que te pierdas todo.

Etiquetas: , ,