lunes, febrero 26, 2007

calle-sopa-empleo-espacio

Cuando bajé a la calle ya no pude volver a subir. Apenas llevaba unos vaqueros asustados y gastados y una camiseta blanca. Me encontré una brújula que me iba marcando el tiempo. Paré a fumar. Comí un bocadillo de tortilla. Aún anduve más. Me encontré a una chica rubia y sentada. Miré en sus ojos. Esquivé su voz. Me gustó su olor. Y me la comí.

Esa noche la pasé en aquel banco. Hice sopa. Vino mi madre a verme pero no se quedó mucho rato. Levanté la acera y me tapé. Me despertaron los rayos del sol quemándome en la cara. Fui al hospital. Me pusieron unas gasas. Después me pasaron a quirófano. Tardé mucho en acostumbrarme a no verme igual. Las mejillas eran rosas.

Encontré un anuncio para un empleo. Me presenté en aquella dirección. Me hicieron una entrevista. Salí muy bien en las fotos. A continuación me dijeron que en quince minutos debía rellenar aquel cuestionario. El bolígrafo se quedó sin tinta. Me quité una lentilla. Me pinché un dedo. Esperé a llenarla de sangre. Terminé de escribir. Me dijeron que en rojo no valía. Les gustó mi ingenio. Me contrataron.

Viajo por el espacio. Es un proyecto secreto de una agencia secreta. De ocho a tres me dedico a ponerle nombres a los planetas. Por las tardes intento no escribir cosas tristes. Duermo en un hotel.

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lunes, febrero 05, 2007

sangre


Estoy herido. Me duelen las manos. Me he dejado el alma abajo en el portal. Ya no sé qué decir en ningún caso. Me he hecho daño.
Debí dejar de darme golpes contra la pared, y cortecitos, por las noches, que aliviaran el dolor de las manos, contra la pared.
No sé cuidarme.
Llevo varias horas en la cama, después de estar más de doce dormido. Me están drogando. Eso ya lo sé. No me acostumbro, pero no quiero que dejen de hacerlo.
Apenas tengo conciencia algunos minutos al día, y ni son seguidos.
Es muy difícil todo, incluso acordarme de por qué estoy aquí, aunque creo que por la sangre, esa que a ti tanto te gustaba.
¿Cuánto tiempo he de estar aquí? No conozco a nadie. ¿Y mi familia? ¿Y mis amigos? ¿Y tú? Acaso nadie sabe dónde estoy. Acaso nadie se preocupa de saber qué es de mi.
¿Tanto daño he hecho antes de hacérmelo? ¿Estoy solo?