jueves, diciembre 14, 2006

Feliz Navidad

Debería haber escrito esto hace tantos años, o algunos días atrás por lo menos. Debería haberlo sentido antes. Pero se me da bien llegar tarde, me he acostumbrado y no procuro cambiarlo.

Hoy es miércoles, que es raro ya ser miércoles en un día, como para que ahora yo aproveche para contar todo lo que tuve que haber contado, o pensado, incluso hecho, tiempo atrás, tal vez el lunes.

Los miércoles no son días para deshacerse uno de sus miedos y angustias. Por eso voy a esperar que pase la medianoche para poder colgar esto. Los miércoles son para chapotear con botas de agua, y dar vueltas por las calles sin ninguna dirección, para poner lavadoras, para no coger el teléfono, para quedarte en casa…

Voy a acabar con todo, dejar todo; y cuando digo todo no me refiero a nada especial, sino a lo peor, a lo otro.

Tendría que haberlo hecho antes, cuando me dedicaba a amenazar con ello por ejemplo. Tendría que haberle dado a mi vida el sentido de una vida, tenía que haber disfrutado más de mí, más alrededor…

Hay noches en las que no dormía, hace años, por situaciones por las que me sentía mal, casi siempre por mi culpa, al tiempo ya lo había solucionado y se me borraron las ojeras.

Ayer no podía dormir por historias no mías, por maniobras provocadas, por evasión…

Hoy, y no el martes ni mañana, lo dejo todo. No me da miedo lo que viene porque sé que jamás será peor, aunque el cambio sea doloroso, y porque sé que es la única forma de seguir viviendo, al menos de sobrevivir, aunque sea para pasar estas Navidades, o parte de ellas.

Me cansé de impaciencias, propuestas de enmienda, falsas promesas, nervios, de mí.

Intentaré escribir cualquier otro día, en cualquier otro mes de un próximo año, hasta entonces desearos lo mismo, que seáis lo que queráis ser, o que lo intentéis con todas vuestras fuerzas, a más no poder, así hasta siempre.

Si no vuelvo echadme de menos, así hasta siempre.

Yo no tengo la culpa
de que te duela el alma
no tengo culpa ninguna
de que te fumes plata.

A veces me pregunto
de quién será el fantasma
que te ha tapado los ojos
para que no veas nada.

Dime donde has estado
niña de cara blanca
dónde has dejado tu risa
que no esta donde estaba.

Todo lo que yo tengo
todo yo te lo daba
pero si acabas conmigo
vas a ser desgraciada.

Santos que yo te pinté
demonios se tienen que volver
Santos que yo te pinté
demonios se tienen que volver

Yo no soy ningún amjel
yo no soy ningún santo
pero lo que estas haciendo
es que me esta matando

Puedes buscar por tierra
puedes buscar por aire
que como yo te he querido
no va a quererte nadie