miércoles, noviembre 15, 2006

lágrimas

"Si decidiéramos irnos a algún lugar juntos, me da miedo que, un día, o no...quizás, quizás mañana tampoco, pero un día, de repente, puede que empiece a llorar y llorar y llore tanto que nada ni nadie pueda pararme y que las lágrimas llenen la habitación y que me falte el aire, y que te arrastre conmigo y que nos ahoguemos los dos..."


La vida secreta de las palabras, Isabel Coixet.

martes, noviembre 07, 2006

Volviendo

Querida mia:

Me alegro de que estés aquí, más por nadie que por mì. Me alegro tanto, tanto, que duele.
Yo no supe explicarte cómo llegar ni despedirme, y únicamente los años bisiestos me paraba casi un rato a recordarte.
Creo con convicción que no es tuya la culpa pero sigo pensando que te equivocas, y no sé en qué.
Tengo un sabor amargo que tiene que ver con pañuelos de estación, pero tengo una sensación agradable, en el pecho, que compensa.
No me digas ni me recomiendes porque eres tanto de eso por mí.
Me gusta que estés aquí, que pases y te sientes, pero has llegado tarde.
Y nunca es tarde -me dirás, sabiendo que eso es mentira. Así no me complace.
No puedo menos que invitarte a un café para que hablemos de otra cosa, de esa amistad si quieres.

Siempre tuyo.