Cotidianeidad

Cosas cotidianas que consiguen que no nos perdamos entre tantos sueños, tantas cosas por hacer y tantos recuerdos.
Me encanta comprar el pan, el periódico... Deseo llenar de colillas todos los ceniceros del mundo. A veces me gusta escribir.
Deberíamos dedicarnos en exclusividad a este tipo de cosas, y todo lo demás también.
Estas son las cosas que merecen la pena -¿ves?-, y no digo que no haya que soñar, recordar o dejar de hacer, hay que hacerlo, pero hay que convertirlo en algo cotidiano.
