lunes, octubre 09, 2006

Cotidianeidad


Cosas cotidianas que consiguen que no nos perdamos entre tantos sueños, tantas cosas por hacer y tantos recuerdos.

Me encanta comprar el pan, el periódico... Deseo llenar de colillas todos los ceniceros del mundo. A veces me gusta escribir.

Deberíamos dedicarnos en exclusividad a este tipo de cosas, y todo lo demás también.

Estas son las cosas que merecen la pena -¿ves?-, y no digo que no haya que soñar, recordar o dejar de hacer, hay que hacerlo, pero hay que convertirlo en algo cotidiano.

martes, octubre 03, 2006

contarlo para vivir

A las cuatro y siete de la tarde, sumido en un gris y áspero café, pretendía contar con los dedos las recientes derrotas que lo habían casi tumbado.
Aquella chica que no le comprendía, que no lo presentía, que hacía que fuese todo tan imposible. Tan imposible como el amor que hacia él sentía su mejor amigo.
La agenda tambaleando los cuartos de hora y las horas en punto que nunca sobraban, que siempre faltaban.
El vértigo del móvil, las no-canciones, los días bisiestos...
Los llantos, la salud, la enfermedad...
Todos los "espero algo que ni siquiera sabes".
El no saber qué decir, las miradas caídas, el no saber contarlo, el tener que contarlo. Necesitar vivir. Vivir igual, pero de otra forma.
Le faltaban dedos a las cuatro y catorce de la tarde.