Esta mañana me desperté tan temprano que aún no he dormido.
Es sorprendente ver a las mismas personas y cosas en los mismos lugares y horas, todos los días... eso debe ser monotonía.
Hay monotonía quiero decir, no sé dónde ni si es a mi a quien acompaña, pero hay, se nota perfectamente.
Ayer me suicidé, y no era algo que deseara hacer pero era algo que quizás alguien esperaba, y eso es lo peor de todo, hacer algo porque alguien espera que lo hagas. Pues lo hice y tampoco me costó mucho trabajo, al principio pensé que no me atrevería pero después me sorprendí. Y después me arrepentí, me dolió ver a tanta gente sufriendo; también me dolió mucho la cabeza cuando estaba en Urgencias.
Ya me he arrepentido de todo, ahora voy a dedicar mis días a cuidar de mis hijos, ellos no tienen culpa de nada y tampoco me culpan de nada. De paso me dedicaré a celebrar días, empezando por el 8 de marzo, porque yo soy mujer.
Yo siempre te quise, tanto, tanto... incluso me acostumbré a que tú no lo hicieras, y no me importaba, de verdad... yo era feliz teniéndote a mi lado y que de vez en cuando me abrazaras y me llevarás a cenar o al cine a ver cualquier película de esas que te gustaban. Yo era feliz así, y supongo que para ti era lo más cómodo, porque tú nunca has sabido qué querías ni has buscado ser feliz, quizás por eso lo hayas sido más que yo, o no. He vivido muchos más momentos felices que tú, también amargos... pero esos se olvidan con el tiempo o se vuelven de blanco y negro, o incluso sirven de conversación en otro momento feliz.
Pero qué coño importa ser feliz o no, es absurdo... lo importante es seguir viviendo, y que de momento, durante tres segundos, sin saber el porqué, te entren unas tremendas ganas de reír y una extraña satisfacción que te haga soltar una carcajada, que te haga sentir tan bien y que sea tan absurda que jamás sepas a qué se debe. Eso es lo importante, y comer y beber bien, y fumar si te apetece, y hablar cuando desees o filosofear tomando café o comiendo pipas, y pasar frío... y hacer fotos, y tener un perro, y asumir responsabilidades, y reír y tomar el sol, y conocer a alguien de algo...
Yo pensaba que no sabía estar sin ti, sin embargo si estoy, de otra forma, ni mejor ni peor, igual pero de otra forma... y tengo las mismas cosas.
En mi vida no hay música que me deje protagonizar ninguna película, pero algunas veces conozco a alguien y su risa me sirve de banda sonora.
Y si miro al cielo sigo viendo estrellas. Como tú. Veo estrellas tan grandes como tú.