lunes, febrero 28, 2005

David y Claudia

David es alto y moreno.
Claudia es agnóstica.
David es mi mejor amigo.
Con Claudia apenas he cruzado tres palabras.
David y Claudia eran pareja hace muchos años, después como todas las parejas se dejaron y se hicieron daño.
Con el paso del tiempo Claudia empezó a salir con un chico. Llevan cuatro años jutos.
Y hace poco Claudia coincidió a solas con David y le habló.
Llevaban casi tres años sin hablar, y le habló.
A David le agobia y le extraña que Claudia lo salude o le hable unicamente cuando no está con su actual pareja.
Si Claudia está sola se lleva horas hablando con David.
Si Claudia está con su novio apenas cruza un par de miradas con él.
A David esto le jode y le preocupa, y ayer me preguntó que quién tenía la culpa: ¿Claudia o su novio?.

David sabe que a mí me ha pasado lo mismo varias veces, una por culpa del novio, otra por culpa de ella que me dejó de hablar, y todas por mi culpa.

domingo, febrero 27, 2005

Ya te has marchado del todo, o vete.

Me temo que si.
Cuando te veo no te conozco, ni te reconozco.
Me dan ganas de correr hacia ti, y tomarte entre mis brazos, pero después al verte siento que ya no eres tú, y enseguida se me pasa.
A veces te sonrío por si te da por mirarme, y después pasas por mi lado con los ojos casi cerrados y mirando al suelo, nunca me hablas; no pretendas ni vuelvas a pedirme que te hable yo.
Me da pena, o ganas de llorar o algo, pero no te puedes imaginar lo cansado que ya estoy de todo esto.
Ojalá te pierdas, o te vayas, o no vuelva a saber nunca más nada de ti, pero déjame en paz, ni conmigo ni sin mi.
O quédate y ven a mi lado, y hablamos, y te pido perdón, y follamos si quieres.
Pero no vengas y vayas, y me mires, y hables con mis amigos, y pidas que te pongan mis canciones.
No te voy a condenar por nada, pero sabes que sé lo que estás haciendo, no disimules.

sábado, febrero 26, 2005

Prefiero bollitos

Cuando oigas la canción 4 de tu disco de Los Planetas piensa que siempre te la podría dedicar, porque como te estás comportando no es normal. Y que aunque yo esté ya en otro lugar te sigo vigilando, porque no quiero creerme que de verdad eres como estás demostrando.
Pd: conozco tus caras y sé cuándo mientes.

viernes, febrero 25, 2005

Preámbulo a un silencio

Eso es cierto, tan cierto como que tengo un nombre con alas celestiales, arcangélico nombre que a nada corresponde: Ámgel, me dicen, y yo me levanto disciplinado y recto con las alas mordidas -quiero decir: las uñas- y sonrío y me callo porque, en último extremo, uno tiene conciencia de la inutilidad de todas las palabras.

Cuando escribo mi nombre, lo siento cada día más extraño. ¿Quién será ese? -me pregunto. Y no sé qué pensar. Ámgel. Qué raro.

martes, febrero 08, 2005

En la calle

Sal a la calle
y danos luz.
Atrévete, corre, silba fuerte fuerte.
Ven a Fraguel Rock.
Susúrrame tu nombre- sal, sé, sí, sol, sueña....shhhh




Pasamos por la calle Ángel, recuerdas??? con sus pintadas fascistas, con sus contenedores casi vacíos (como tú).
Sin embargo, tampoco aquella época era buena, la angustia siempre nubla el deseo. Yo no tengo la culpa.

Desde las nueve hasta ahora allá donde he visto a ricos, curas y fascistas me he reído de ellos, eso es luchar.
A Uco.

A tu memoria

A veces dejo de escribir, no te enfades. Otras veces reinvento mil miradas, mil vacíos... en cada servilleta, en cada ticket del cajero. El papel es importante.
Me sucede también que cuando escribo, paro y escribo mensajes en el móvil, que nunca conseguí mandar y que se almacenan solitos en el buzón de salida, y para qué valen?

Jura

Cuando salgas no olvides cerrar, cierra todo, para que jamás, si te arrepientes, puedas entrar.
Jura, jura que no voy a volver.
Jura, jura.
Yo estaba sola, no cambia nada cada vez que te vas.

monotonía dónde

Cuántos fantasmas me tratan por las mañanas. Me tratan mal casi siempre, con un ritmo pegadizo, pero que jode.
También por las tardes, por las noches muchos y más.
Cuántos fantasmas nada más salgo de la cama. A veces da miedo salir de la cama. Da miedo comprar pan, comprar tabaco, o simplemente comprar.
Algún dia yo debería salir a dar miedo.


Nolotil

desaparecer no es igual que esconderse y mirar o escuchar, verdad?

había deseos de una hora, de la hora de comer, o de cualquier hora.
nos gustó tanto que la gente nos animaba a contraer matrimonio, por la iglesia, de blanco, con anillos, con testigos, con todo.
A nosotros nos gustó tanto que dijimos que sí.
Ya en septiembre nos acompañaban al altar, también fantasmas.
Pero como todas las parejas que se pelean también nosotros nos peleamos, nos odiábamos a veces, a veces no.
Nadie nos entendía, pero por qué debían hacerlo.
Nadie tiene por qué meterse en la vida de nadie, y menos para matarla.