martes, septiembre 14, 2004

Imagínate

En cualquier momento puede pasarte algo bueno, algo malo, algo que cambie tu vida para siempre.
Se me acabaron los pitillos, él se marchó y no me dejó ninguno, me da pereza hablar con la chica de al lado, no la conozco, y seguro que le manda mails a su pareja.
Sigo aturdido, qué coño hago mal.
Amenabar tiene novio?
Todo está iluminado?
La Maga dejó París a oscuras?
Y si descubren quién soy?
Cualquier momento de aquellos era bueno, por las calles de Montevideo, en Ecuador, bebiendo tequila, aquellas arepas que sabían tan caseras, el olor a mate.
Recuerdas el djembé?
Y las fotos?, dónde están las miles de fotos.... quemadas?
No supe pedir perdón, pero por qué hacerlo...
Y de sobra sabes que necesito que te cuides, que te cuides mucho, demasiado a veces.
Pensabas ya, cuando aun me soportabas, que algún día te fallaría, como hago siempre, que nunca cambié, y lo sabes. Que no estaría contigo cuando peor lo pasaras, cuando más me necesitases, porque sabías que me daban miedo las alturas.
Y fallé, pero sé que presientes algo bueno en mí, esa "bondad" con la que bromeabas, "eso" que siempre me ha hecho desear tu felicidad, la de todo lo que te rodea, necesito que estes bien, aunque yo no esté, aunque te haya fallado incluso cuando ya no estabas.
Y si alguna vez me vuelves a hablar quiero que sepas que te pedí perdón, no sé cómo, dónde ni cuándo, pero te juro que lo hice miles de veces, y que quise llamarte cuando necesitabas a alguien, y que pedí tu móvil, y que te hablé. No me acuerdo pero sé que lo hice todas las noches durante un mes.
También sabías que soy un cobarde.
Deberías ser tú la que pidieras perdón, por no buscarme. Te perdono.
Ojalá seas feliz y la vida te cuide, y te ilumine.
Que sepas que estuve allí, aunque procuré que no me vieses.
Las palabras no hacen falta, aunque las eches de menos.
Sabes de veras que lo sentí.

lunes, septiembre 13, 2004

3 días

tres días de peleas no es nada para lo que yo aprendí a soportar.
Ella no lo sabe, tres días sin hablar, bueno sí: insultos y atropellos.
y sé que aun faltan tres, más normalitos, pero que son necesarios para reconciliarnos.
Y por qué todo esto? si no faltaba nada, o faltaba todo?, menos lo importante, seguro que sobraba algo.
Será como esas veces en las que después de arrepentirte de algo tampoco te queda claro por qué fue, o por qué te echaste atrás, o por qué.
Mientras, yo sigo por aquí; en ocasiones disimulo mi falta de costumbre o constancia en situaciones tan agradables que ni siquiera sé contar y despues Zeles se enfada porque soy triste, coño que no sé vivir de otra forma. Pero te prometo que soy tan alegre como cualquiera, que me rio incluso más que nadie, o mejor que nadie, que no sé contar chistes, pero me divierto con infinidad de acciones, adjetivos y cosas cotidianas.
Menos en los últimos tres días, ni sé por qué?

viernes, septiembre 10, 2004

En apenas 25 minutos

Ella se ha ido ya, pero para qué coño ha venido.
Yo me levanto temprano, muy temprano, y desayuno, y me perfumo, y fumo.
Salgo a la calle casi cobarde pero con éstos aires adolescentes que me da CK One, salgo pero vuelvo al rato.
Y en casa ya no me espera nadie, no me esperan desde hace tiempo, y yo no soy nada más que nadie, ni abanderado de ninguna desdicha, pero jode.
Aquí sólo vengo a parar cuando estoy jodido, siempre ha sido igual, lo demás, lo menos malo, jamás he sabido contarlo a nadie, no sé narrar historias felices.
También puedo hablar en tercera persona, y cualquier día seguro que comerá perdices, pero hoy se la puede comer un galgo, porque hoy me ha dejado solo y jodido, y sólo jodido (también al revés).
Seguro que cuando alguien lea ésto alguna vez, si es que ocurre, se llega incluso a preocupar de las tremendas estupideces que he aprendido a escribir. Pero que sepa, y lo aseguro, que puedo hablar durante largo rato de
Mar Adentro, de la Maga, de mi nuevo libro para primavera, de Lou Reed, de Todo está iluminado, y de eso.
Hoy no puedo evitar preguntarme para qué demonios queda conmigo tan temprano si a los veinticinco minutos se tenía que marchar, quería desayunar conmigo??, sé me olvidó decirle que desayuno a las cinco de la tarde, que estoy de vacaciones.
Voy a dormir que va siendo hora.
Y déjate de soñar tonterías.
Será la fiebre.

jueves, septiembre 02, 2004

la última flor del mal

....y, en fin, una tarde rosa y azul místico,
Intercambiaremos un sólo relámpago
Igual a un sollozo grávido de adioses.

Y más tarde, un Anje, entreabiendo puertas
Vendrá a reanimar, fiel y jubiloso,
Los turbios espejos y las muertas llamas.

-BAUDELAIRE-